probables pero hechos de especulación de la misma materia incierta de las fantasías. Una flor, como tu nombre y de lis, para ser exactos es capaz de clavar un hito en mi trajín cotidiano sacarme de este riel lacio y del modo automatizado, ponerme a mirar el suelo obsesionado; al final vuelvo a ser un transeúnte insensible y pienso, mientras me alejo volviendo a mi trajín cuánto de uno se vuelca sobre algo apenas captado; yo vi una flor en el piso y era una mancha de asfalto.
domingo, 3 de mayo de 2020
Flor I
vuelvo la cabeza obscenamente
sin preocuparme de romper
la etiqueta callejera, que requiere
una estricta apatía
porque de pronto en el piso
al cruzar la calle, en pleno día
me encuentro con una flor
contorneada,
una flor de lis, quebrada
me hace acordar
a tu estampado favorito
y Francia, que era tu meca
uno de esos no-lugares
donde uno ambienta
posibles futuros,
probables pero hechos de especulación de la misma materia incierta de las fantasías. Una flor, como tu nombre y de lis, para ser exactos es capaz de clavar un hito en mi trajín cotidiano sacarme de este riel lacio y del modo automatizado, ponerme a mirar el suelo obsesionado; al final vuelvo a ser un transeúnte insensible y pienso, mientras me alejo volviendo a mi trajín cuánto de uno se vuelca sobre algo apenas captado; yo vi una flor en el piso y era una mancha de asfalto.
probables pero hechos de especulación de la misma materia incierta de las fantasías. Una flor, como tu nombre y de lis, para ser exactos es capaz de clavar un hito en mi trajín cotidiano sacarme de este riel lacio y del modo automatizado, ponerme a mirar el suelo obsesionado; al final vuelvo a ser un transeúnte insensible y pienso, mientras me alejo volviendo a mi trajín cuánto de uno se vuelca sobre algo apenas captado; yo vi una flor en el piso y era una mancha de asfalto.
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